Boletín N° 143 - 30 de enero de 2006
  Europa: Marcha por la liberación de las mujeres en Iran.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo, las mujeres de la Campaña para Abolir todas las Leyes Islámicas Misóginas, de Género y Punitivas en Irán están organizando una marcha que empezará en Francfort (Alemania) el 4 de marzo y terminará en La Haya (Holanda) el 8. Las organizadoras esperan que a lo largo de la marcha se unan kurdos, alemanes, turcos, iraníes, europeos orientales y muchas otras nacionalidades. La marcha recorrerá las ciudades a pie y viajará de ciudad en ciudad en caravanas de autos. Habrá manifestaciones en Francfort, Maguncia, Colonia y Düsseldorf, así como al llegar a La Haya. Ahí las protestas se centrarán en dos puntos: la embajada de la República Islámica de Irán y el Tribunal Penal Internacional, escogido como lugar simbólico para condenar el apoyo de las potencias imperialistas (a veces discreto, a veces abierto) al criminal gobierno iraní.

La convocatoria de la marcha dice: “¡Si te opones a la lapidación! ¡Si te opones al velo obligatorio! ¡Si te opones a la persecución y encarcelamiento de mujeres! ¡Si te opones a que les den latigazos! ¡Si te opones a toda forma de patriarcado! ¡Si te opones a las leyes medievales de la República Islámica de Irán que imponen sumisión a la mujer! ¡Súmate el 8 de marzo a la gran caminata contra las leyes de la República Islámica de Irán que atacan a la mujer!”.

Activistas y militantes femeninos lanzaron la campaña en marzo de 2005 con la siguiente declaración: “Estas leyes de esclavitud son un pilar importante del régimen religioso. Las leyes y los órganos represores que las hacen cumplir imponen una inferioridad general a las mujeres. Hablar de la separación de la religión y del Estado no tiene sentido sin la abolición de tales leyes. . . La lucha por su abolición es la lucha por el derrocamiento del gobierno de la República Islámica y la de dar pasos para establecer un sistema que reconozca y garantice la igualdad de las mujeres en toda esfera”.

Desde entonces, cientos de activistas y personalidades femeninos de Irán y de otros países que luchan por los derechos de las mujeres (y las que han pasado años en las mazmorras de la República Islámica) han respondido a la convocatoria. La han firmado más de cien mujeres y hombres que luchan por los derechos de la mujer en Europa y en otras partes del mundo. El pilar de la campaña han sido grupos de mujeres y activistas individuales, académicos y artistas exilados de Irán, tal como la Organización de Mujeres 8 de Marzo (Irán-Afganistán). Se han unido muchos sectores del movimiento de oposición iraní en el exilio: de activistas comunistas y del movimiento sindical a demócratas progresistas.

Sobre las leyes islámicas

Las leyes estipulan castigos a las mujeres por salir en público con el cabello descubierto, por llevarse puesta ropa no islámica (lo que no les cubra de pies a cabeza) o dar una vuelta por la calle con hombres que no sean sus esposos o familiares. Dictan la pena de muerte por ahorcamiento o apedreamiento a las esposas adulteras y a las mujeres “no virtuosas”; permiten que el padre case a sus hijas a la edad de nueve años; y le dan a los hombres carta blanca para matar a esposas, hermanas, madres e hijas por manchar su “honor”. Para ir de viaje, las mujeres tiene que obtener un permiso firmado por el esposo. Ante un tribunal, el testimonio de las mujeres vale la mitad del de los hombres. Según sean sus caprichos, el hombre puede divorciarla unilateralmente o negarle el divorcio. El aborto es delito. Los jueces islámicos pueden interpretar los demás asuntos que no están codificados en el derecho civil de acuerdo a la ley islámica (charia) y sus propias interpretaciones y sobre la base de libros escritos por cualquier ayatolá (un pez gordo de la jerarquía islámica).

En los últimos 27 años las leyes islámicas han arrebatado a las mujeres sus derechos más básicos de seres humanos, las han marginado más y han creado una segregación que ha convertido la sociedad en un infierno para las mujeres y ha llevado a muchas al suicidio, la prostitución y la drogadicción. Muchas mujeres se prenden fuego. Estas leyes representan e imponen un estado de relaciones sociales de semiesclavitud. Han fortalecido el patriarcado y la supremacía masculina en el país, que ya eran brutales. El gobierno ha creado un enorme aparato de policía de la moral para vigilar a las mujeres y castigarlas si infringen estas normas de conducta medievales. Esto es la edad media en el siglo 21.

El desarrollo de la lucha contra la discriminación

Tras la caída del cha y el ascenso del régimen islámico en 1979, las mujeres se dieron cuenta de que tendrían que librar una fuerte lucha contra la República Islámica porque ésta proponía hacer de la vida de las mujeres un infierno. La lucha de las iraníes por la emancipación entró a una nueva etapa. El 8 de marzo de 1979, se lanzó la consigna: “¡No hicimos la revolución para dar marcha atrás!”, la cual desafió el llamado del ayatolá Jomeini al velo obligatorio para las mujeres. Ese movimiento gestó varias organizaciones de mujeres. Los comunistas revolucionarios dirigieron grupos tal como la Asociación de Mujeres Combativas (Jamiat-e-Zanan-e Mobarez). Los esbirros del gobierno atacaron una y otra vez a este grupo. En 1981, cuando Jomeini desató la sanguinaria represión de revolucionarios y gente progresista, se mandó arrestar y ejecutar a gran cantidad de integrantes de la asociación. Muchas más que escaparon al arresto y la muerte se ahogaron en las garras de las relaciones y tradiciones sociales patriarcales brutales que no toleran a mujeres fuertes e independientes. Varias sobrevivientes de las cárceles militan hoy en el movimiento de las mujeres de Irán y en el exilio.

Pese a la severa represión de los últimos 25 años, las iraníes han resistido de diversas maneras las muchas formas de desigualdad. En la lucha en la calle contra el velo obligatorio, en los penales y bajo brutal torturas en que violan a muchachas para que no puedan ir al “cielo”, las mujeres han luchado de diferentes maneras y no han aceptado las leyes ni la cultura antimujer de la cual son parte.

En las últimas décadas, las mujeres han estado en lo reñido de la lucha contra la República Islámica. Esta resistencia ha tenido un papel importante en el avance de la conciencia política de las masas y de la lucha política contra el gobierno. Ha sido una fuente de preocupación para los gobernantes. El papel de las mujeres en Irán no es secundario. Las mujeres son la mitad de la población, pero de fondo la libertad y los derechos democráticos de todo el país están indesligablemente vinculados con su emancipación.

En los últimos años, estas luchas colocaron al asesinato de Zahra Kazemi (la periodista iraní-canadiense asesinada en la custodia del gobierno) ante la corte de la opinión pública mundial. Obligaron al gobierno a poner en libertad a Afsaneh Nourouzi, que los tribunales sentenciaron a la pena capital. Han luchado sobre otros casos, con y sin éxito. Por último, en los últimos años, la lucha de las mujeres se ha manifestado en protestas organizadas, tal como la de la Universidad de Teherán de junio de 2005.

Por qué es importante esta campaña

El desarrollo de la situación en Irán ha hecho que sea posible y necesario que la lucha de las mujeres asuma formas superiores y se unifique más, tome la ofensiva y se organice más, de modo que, de un lado, la República Islámica no podrá salirse con la suya con esta opresión y, de otro lado, las fuerzas reaccionarias en el país y en el mundo no podrán sacar provecho del movimiento de las mujeres. Al apuntar a la abolición de las leyes islámicas y con su programa general, la campaña tiene el potencial de unir a la mayoría de las mujeres y ataca el corazón del gobierno religioso. El éxito de esta campaña puede ser un fuerte golpe contra la República Islámica de Irán porque apunta contra los pilares del Estado teocrático. Además, como estas leyes se basan en tradiciones centenarias, la lucha en su contra es una lucha contra esas tradiciones y las relaciones sociales en que se basan. Eso animará a las mujeres y a toda la sociedad a luchar por metas más elevadas.

Otro elemento importante de la campaña es que llama a la unidad de las masas de mujeres, a apoyarse en sí mismas y en el pueblo y no en los imperialistas ni en las fuerzas y potencias reaccionarias.

Llama a todos, especialmente a las mujeres de todo el mundo, a expresar solidaridad y a abrazar esta lucha. Un volante de la campaña explica: “El gobierno estadounidense. . . declara que quiere liberar a las mujeres del Medio Oriente del yugo del fundamentalismo islámico. Es una declaración ridícula, una burla de la verdadera liberación y un insulto a las mujeres del Medio Oriente. La marcha de los sucesos en Afganistán e Irán debería abrir los ojos a los que se dejaron engañar por los supuestos libertadores de las mujeres del Medio Oriente. Si alguien cree que George Bush y gente de esa calaña son libertadores de la mujer, que por favor hable con las mujeres estadounidenses que están luchando para impedir que les quite el derecho al aborto y luchando contra la campaña de los fascistas cristianos de dominar todos los aspectos de la vida de la mujer en los Estados Unidos. George Bush no dará a las mujeres de Irán, Irak, Afganistán ni ningún otro país lo que está arrebatando a las mujeres de los Estados Unidos”.

Bajo la ocupación estadounidense de Irak, las mujeres han vivido un enorme deterioro de su situación en comparación con los años anteriores. Los fundamentalistas religiosos han codificado en ley la opresión de la mujer y por la inseguridad, muchas mujeres están presas en su hogar. La situación de la mayoría de las mujeres bajo la ocupación estadounidense de Afganistán se parece a la esclavitud, avalada por la constitución basada en la charia. Los señores de la guerra fundamentalistas son, de nuevo, un pilar del gobierno. Hace unos meses, en una región controlada por soldados alemanes y no el Talibán, una mujer murió a causa de un apedreamiento. Pero las afganistaníes están alzando la voz con mayor fuerza.

La lucha de las mujeres es global. En la situación de hoy, en que Estados Unidos y otras potencias occidentales se presentan como libertadores de las mujeres contra regímenes medievales (en su mayoría instituidos por las potencias occidentales en primer lugar y apuntalados hoy por las mismas, tales como Arabia Saudita y Pakistán), es crucial que todas las fuerzas progresistas, sobre todo las mujeres de esos países occidentales, apoyen a las mujeres de Irán en la lucha contra el brutal gobierno reaccionario y contra las igualmente brutales e cínicamente hipócritas potencias imperialistas. Es más, con eso las mujeres de Irán sabrán que sus verdaderos defensores de fuera del país son las masas y no Bush y gente de su ralea.

Un sector de gente progresista del occidente que se opone a la ocupación estadounidense de Afganistán e Irak duda en promover activamente la lucha de los pueblos de Irán y en particular la lucha de las mujeres contra el régimen islámico, pues temen que eso contribuya a las justificaciones para una invasión estadounidense de Irán. Ésa es la trampa que el gobierno estadounidense ha tendido para las fuerzas progresistas. Las mujeres oprimidas de Irán, Irak y Afganistán, con las mujeres de todas partes, luchan por emanciparse de las injusticias del mundo. Los pueblos del mundo deberían tomar partido con ellas en la lucha contra la reaccionaria República Islámica de Irán. Sin duda, aprenderán mucho entre sí en el proceso de construir tal lucha y de esa manera se unificarán, se templarán y obtendrán más claridad sobre la causa de la emancipación de las mujeres en Irán y en el mundo.

La ofensiva de hegemonía global de Estados Unidos y los obstáculos que ha encontrado han impelido a Irán hacia el centro de la situación mundial. En este contexto, la posición que plantea este movimiento de mujeres podría contribuir de manera importante a que la alineación internacional con respecto a Irán y dentro de Irán sea más favorable para el pueblo y para una solución revolucionaria, y no para una solución impuesta por el imperialismo.

La convocatoria termina: “Pedimos que apoyen nuestra campaña y la marcha que se ha convocado para el 8 de marzo de 2006, y que se unan con nosotros para que sea una victoria resonante. Pedimos que todos los individuos y fuerzas progresistas del movimiento global contra la guerra no duden en fortalecer la auténtica voz del movimiento popular en Irán.

“Celebren este 8 de marzo de 2006 con nosotros y ayúdennos a fortalecer las filas independientes de mujeres contra el imperialismo estadounidense, así como contra los gobiernos reaccionarios de estos países”.

Los detalles de la marcha, la lista de las organizaciones signatarias y otra información se hallan en el portal de la campaña: http://www.karzar-zanan.com.
Correo electrónico: zan_dem_iran@hotmail.com.)

   
 
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