| Boletín N° 87 - 8 de noviembre de 2004 | |||
| Camarada Guarav: Un llamamiento desde la carcel | |||
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Chandra Prakash Gajurel, conocido como Camarada Guarav, es un alto líder del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)]. Ese partido está dirigiendo una guerra popular que ha establecido el poder político revolucionario en el 80% del campo nepalés. Ha estado en la cárcel, sin juicio, desde el 20 de agosto de 2003, cuando fue detenido en el aeropuerto de Chennai (Madrás), India, por una irregularidad de pasaporte que normalmente se trata como un asunto menor. El Movimiento de Resistencia de los Pueblos del Mundo (MRPM) informa que según sus abogados defensores, por fin a Guarav le levantaron cargos formales en octubre. Ya que la pena máxima por un delito migratorio es de dos años de prisióny que ya lleva más de uno preso, es posible que le liberen o que le sentencien a un año más. Pero el MRPM dice que el gobierno indio ya ha dicho que si le ponen en libertad o cuando le pongan en libertad por esos cargos, lo van a llevar al estado de Bengala Occidental. Ahí ya tiene pendientes dos cargos de “intentar librar la guerra contra la India”. Ya tienen detenido por la misma acusación a otro alto líder del PCN (M), Mohan Baidhya (Camarada Kiran) que se buscaba un tratamiento médico en la India. El gobierno indio alega que como el PCN (M) ha expresado su apoyo político a partidos y organizaciones revolucionarios en la India, todos los miembros del PCN (M) son culpables por cualquier acto de estas organizaciones indias. Esta lógica pone aún más en claro que los nuevos cargos son políticos y que no tienen ningún fundamento en los hechos. Su única función es darle al gobierno indio un pretexto jurídico para mantener presos a los camaradas Guarav y Kiran. Tal y como señala el MRPM, lo que es más peligroso que su actual encarcelamiento es que, después de condenarles, los podrían extraditar a Nepal, donde es muy posible que les espere la tortura o la muerte. Según Amnistía Internacional, el gobierno de Nepal tuvo el año pasado de la tasa más elevada de “desapariciones” en el mundo. A continuación presentamos un “Llamamiento desde la cárcel” del Camarada Guarav, hecho público por Rahul, un abogado que es el convocador del Comité para Salvar la Vida del Líder Nepalés Revolucionario C. P. Gajurel, Chennai. Explica que los defensores de Guarav recibieron esta declaración durante unas recientes conversaciones con él. La guerra popular en Nepal, iniciada por nuestro partido, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) el 13 de febrero de 1996, ha llegado a una fase crucial de la ofensiva estratégica. Se ha liberado la mayor parte del campo y está bajo el control de nuevos gobiernos populares y se libra una lucha en las ciudades para obtener la victoria final. Se ha logrado únicamente debido a la línea correcta del Partido y a la participación de las masas. Como la monarquía despótica y absolutista del país no puede comprender la revolución, suplica que las grandes potencias le ayuden. Ha enviado a sus ministros al extranjero para pedir dinero, armas y mucha “ayuda” militar. Nuestro Partido siempre ha intentado impulsar los avances por medio de negociaciones pacíficas para poner fin al derrame de sangre. Pero el gobierno, que no cuenta con el apoyo ni la confianza del pueblo, siempre ha optado por una solución militar a los actuales problemas económicos, sociales y políticos. Busca librar una guerra de exterminio. Por lo tanto, siempre ha rechazado las propuestas honradas para una solución pacífica. Numerosos acontecimientos han señalado que ahora la monarquía absoluta, despótica y vendepatria trabaja para volver en el tiempo y hacer retroceder al país. Aunque algunas potencias grandes conocen bien la situación, suministran enormes cantidades de “ayuda” y “apoyo” militar al tambaleante y odiado gobierno, lo que lo ha impulsado y fortalecido. Por tanto, éste rechaza todos los procesos pacíficos y se prepara únicamente para una guerra de exterminio. Es obvio que el gobierno usará la “ayuda” militar de las grandes potencias para asesinar a millares de las masas trabajadoras y así cometer genocidio. Por eso ya es hora de que los pueblos del mundo levanten la voz para decir “NO” a esta “ayuda” y “apoyo” militar mortífero. Hay que oponérsele como algo totalmente injusto. Deben reflexionar quienes sueñan que se pueda suprimir la revolución popular en Nepal por medio del uso arbitrario de armas modernas y fuerza militar. Es el pueblo el que triunfará, no las armas. La victoria de la revolución nepalesa cuenta con los siguientes hechos: 1) No es ni una rebelión espontánea ni ningún terrorismo; es una revolución popular dirigida por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta), que se guía por la ideología científica de marxismo-leninismo-maoísmo y el Camino Prachanda, que avanza mediante planes conscientes y un programa. 2) Es una revolución popular con la participación consciente de millones de nepaleses. 3) Es una revolución resguardada por el Ejercito Popular de Liberación, de alta conciencia y templado en muchas batallas. 4) Cuenta con amplio apoyo internacional. Ya es hora de que más que nunca los pueblos del mundo se solidaricen con la revolución en Nepal. Cuando triunfe, será un sobresaliente acontecimiento de la historia, la primera revolución lograda en el siglo 21. Forjar la unidad y solidaridad de los pueblos del mundo para esta causa es una tarea de suma importancia. Quisiera hacer un llamamiento solemne y pedir a todas las fuerzas revolucionarias, a los pueblos amantes de la justicia y a todos los pueblos en lucha en el mundo que demuestren y aporten mucho apoyo y ayuda a la revolución popular histórica en marcha en Nepal. Así se puede hacer una tremenda contribución a su gloriosa victoria. Nuestra captura y detención son una pérdida, pero no un revés ni para la revolución mundial ni para la revolución en Nepal. Toda revolución ha de sufrir tales cosas. ¡La revolución triunfará! ¡El pueblo es invencible! ¡El futuro es luminoso! | |||
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