Boletín N° 146 - 20 de febrero de 2006
  El futuro del rey de Nepal: "El exilio o un juicio ante una corte popular"

El 13 de febrero, el décimo aniversario de la guerra popular de Nepal, se caracterizó por acciones militares, resistencia de masas en Nueva Delhi, India y una serie de entrevistas dadas por el presidente Prachanda del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)] a los medios informativos nepaleses, indios e internacionales. Prachanda comentó sobre el futuro del rey, o la falta de uno, lo que causó mucho revuelo porque amigos y enemigos sabían por igual que era una declaración que cuenta con el apoyo de millones de masas alzadas y de un ejército revolucionario que avanza rápidamente, y parte de un cronograma y planes específicos.

La manifestación realizada el 12 de febrero en la ciudad de Ramlila Maidan en el centro de Delhi la organizó el Nepali Jana Adhikar Samrakshen Samiti (Comité de Protección a los Derechos del Pueblo de Nepal, India). Aproximadamente 50.000 personas de diferentes nacionalidades de toda la India asistieron, desde Meghalaya en el este a Gujarat en el oeste, de Srinigaren, Cachemira a Kerala en el sur de la India. Acudieron nepaleses residentes en la India de 150 ciudades de 22 estados.

Un amplio espectro político de oradores se dirigieron a la multitud, tales como personas asociadas con el PCN (M) y el Partido Comunista de la India (Maoísta), líderes de los principales partidos parlamentarios de la India y Nepal y otras organizaciones políticas, el presidente de la Asociación de Estudiantes de la Universidad Nehru Jawaharlal, representantes de organizaciones de castas oprimidas, activistas de derechos humanos e intelectuales y periodistas distinguidos. Participaron un orador del Movimiento de Resistencia de los Pueblos del Mundo (Sur de Asia) y representantes de las organizaciones revolucionarias femeninas, estudiantiles, campesinas y culturales de Nepal.

El programa se inició con un minuto de silencio ofrecido a los caídos de Nepal, India y de todo el mundo quienes ofrendaron la vida para la emancipación de la humanidad de toda explotación y opresión. Después la multitud cantó La Internacional , el himno comunista. Todos los oradores enfatizaron la necesidad del derrocamiento de la monarquía de Nepal y el establecimiento de una democracia popular. El poderoso espíritu del programa reflejó el tremendo impacto que la guerra popular de Nepal ha tenido sobre el viejo Estado, y los capitalistas burocráticos y elementos feudales que lo representan. Entre los oradores, los representantes de los partidos parlamentarios de Nepal e India acentuaron la necesidad de elegir una asamblea constituyente, el fin de la monarquía y el establecimiento de una república, mientras que los maoístas de Nepal e India exigían la abolición de la monarquía y demandaban que la India abandonara su política de "dos pilares" (India sostiene que los "dos pilares" para el sistema político de Nepal deberían ser una democracia pluripartidista y una monarquía constitucional).

En la guerra popular, a mediados de febrero el Ejército Real de Nepal (ERN) dijo que dirigió un fuerte bombardeo con helicópteros en Palpa, Napalparasi, donde tuvo fuertes derrotas en las primeras semanas del mes. El Ejército Popular de Liberación (EPL) lanzó exitosos ataques el día de su aniversario. El 17 de febrero, el PCN (M), anunció que el EPL bajo su comando bloqueara las carreteras que conducen a la capital y llamó a un bandh (paro nacional) a partir del 3 de abril.

Estos sucesos son muy significativos a la luz de los comentarios de Prachanda en las entrevistas que dio a los periódicos en nepalí Kantipur y The Katmandú Post , al diario indio The Hindu y al Servicio Internacional de la BBC (algunos de los que saldrán por medio del SNUMQG). Como parte importante de la celebración del décimo aniversario, Prachanda explicó sus ideas sobre el futuro de la revolución, las perspectivas para la revolución mundial y la responsabilidad de los marxistas-leninistas-maoístas del mundo para desarrollar la ciencia de la revolución a nuevas alturas y a hacer revoluciones socialistas país por país y avanzar hacia el comunismo en todo el planeta.

A pesar del alcance de su argumentación, lo que más llamaba la atención de los medios informativos y generó el mayor revuelo entre los reaccionarios de Nepal y del mundo fue la siguiente respuesta a una pregunta hecha por la BBC " En la historia dondequiera que se haya desarrollado un movimiento revolucionario, cuando nazca un movimiento popular, en el proceso de la revolución, una pandilla de elementos feudales permanecerá en los cuarteles del ejército. Quedarán ahí hasta su fin pero al final, tal como ilustra la historia, la revolución destruirá a los elementos feudales y estos elementos tendrán que comparecer ante un tribunal popular y el pueblo los juzgará. Decimos que pronto estos elementos comparecerán ante el tribunal popular y el pueblo los juzgará".

Esta afirmación dio duro al palacio real y a Singhadarbar (la sede del gobierno), y al embajador estadounidense en Katmandú. Un enviado estadounidense a Katmandú ha estado presionando a los líderes parlamentarios para que claudiquen al rey Gyanendra. En una reunión pública en Katmandú el 14 de febrero, el embajador estadounidense James F Moriarty lamentó la ruptura entre el rey y los partidos parlamentarios desde que el rey disolvió el parlamento el año pasado y el acuerdo sobre acciones de lucha conjunta contra el rey firmado por esos partidos y el PCN (M). "Si el rey y los partidos se reconcilian, pueden encontrar un camino de regreso a la genuina democracia y medios eficaces contra la insurgencia", dijo. Agregó: "Si el rey y los partidos permanecen divididos, los maoístas seguirán obteniendo triunfos". Advirtió: "La reconciliación entre el rey y los partidos políticos devolvería la democracia al país pero de no lograrlo, el país caerá en una gran miseria y los maoístas inevitablemente tomarán el Poder".

Para obligar al parlamento y al rey a ponerse de acuerdo, Estados Unidos presionó al ERN y al rey para poner en libertad al primer ministro Sher Bahadur Deuba. Asimismo, se disolvió la Comisión Real para el Control de la Corrupción (CRCC), establecida por el rey después del golpe de Estado para acosar y encarcelar a los líderes de los partidos de oposición, entre ellos a Deuba. Estas medidas las dictó la Suprema Corte y se dice que son prueba de la independencia de la corte.

En los hechos, constituyen maniobras políticas desesperadas de la monarquía y acompañan una campaña de los ministros consentidos del rey para hacer que los partidos parlamentarios acepten compromisos y la reconciliación con el palacio real. Estos ministros vienen diciendo a la prensa y en reuniones políticas montadas bajo la estrecha seguridad del ERN, que todos los que llaman elementos constitucionales deberían estar juntos. Destacan que las decisiones de la Suprema Corte son evidencia de la viabilidad del actual sistema.

En respuesta a la entrevista que la BBC le hizo a Prachanda, el ministro del Interior de Gyanendra dijo ante la televisión de Nepal que el rey es la reencarnación de dios y que juzgarlo ante una corte popular sería un golpe mortal contra dios mismo. Pero como millones de nepaleses han captado, las cortes son los órganos del poder político y que el poder político del rey descansa en el ejército y de fondo en el apoyo del imperialismo estadounidense. Es muy probable que el mismo embajador estadounidense sea el "dios" quien ha estado diciéndole al rey y a la Corte Suprema "independiente" qué hacer. Algunos líderes parlamentarios criticaron la intervención estadounidense y las "recomendaciones" arrogantes del embajador.

En respuesta a una pregunta de Kantipur , " ¿Cuándo terminará esta cadena de violencia?", Prachanda respondió: "No puedo responder a esta pregunta como un astrólogo. Si la situación se desenvuelve tal como hemos comentado, ha de terminar en dos a tres meses. Queremos que la situación se defina claramente hacia el 6 de abril. Luchamos por que la guerra civil sea la salida".

Prachanda se refirió a esta "salida" en un discurso que dio el 1º de febrero en ocasión de la toma del cuartel del distrito de Palpa del centro del país por el EPL: " Es un hecho históricamente probado que los elementos feudales autocráticos no dejarán ni siquiera una pizca del poder al pueblo hasta que sean eliminados a la fuerza. Es sabido que cuanto más pronta y ampliamente se desarrolle la resistencia con la consigna de una república democrática popular, más rápidamente el pueblo obtendrá la democracia popular y menos será la pérdida de vidas y propiedad del pueblo nepalés. Es más, nuestro partido llama especialmente a todos los integrantes de base del ERN y de la policía a hacer historia tomando partido con las aspiraciones democráticas del pueblo por medio de una rebelión contra la terca y descarada élite feudal".
   
 
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